CÓMO FUNCIONAN LAS BIOCHIMENEAS

Mecanismo muy sencillo

Cuando recibo nuevos clientes, todos me preguntan la clásica cuestión: ¿cómo funcionan las chimeneas de bioetanol? Aunque una demostración en directo resolvería todo tipo de dudas, trataré de dar solución a esta a través de este breve artículo.

Un concepto de chimenea diferente y totalmente nuevo

El concepto de una chimenea de etanol es un poco diferente del que conocemos en relación con las estufas de gas o de leña. Las biochimeneas utilizan bioetanol como combustible para proporcionar el calor y las llamas. 

A raíz de ello, y dado que el bioetanol es una fuente de energía limpia y ecológica, no se necesita ningún tipo de salida para el humo ni residuos, ya que la combustión no lo generará. De esta manera, la instalación requiere poca ventilación.

Instalando la estufa

Antes de usar la biochimenea, hay que realizar las labores de montaje. Como una chimenea de etanol no requiere de un conducto para la eliminación de humos, la instalación es bastante simple.

Las estufas de etanol están disponibles en dos versiones bien diferencias, las que van ancladas a la pared y las que son independientes (de pared y de suelo).

Los modelos de pared (o mural) se cuelgan fácilmente en un soporte que viene incluido en el pack de compra. La instalación en la pared es en muchos casos exactamente el mismo proceso que si instalamos un televisor de pantalla plana. Normalmente se requiere una distancia de seguridad de 1 metro con respecto al resto de elementos, especialmente la cortina, para aumentar la seguridad de nuestra estufa.

Las biochimeneas independientes o de suelo y sobremesa, no requieren ningún tipo de instalación. El montaje se basa simplemente en colocar el quemador en el sitio correspondiente para que la estufa empiece a desprender calor. No es necesario poner nada debajo de estos elementos pudiendo incluso permanecer en suelos de madera sin ningún tipo de problema de seguridad.

Si quieres leer más sobre la instalación de biochimeneas, te dejamos el enlace a un artículo donde te lo explicamos mejor aquí.

¿Cómo funciona la estufa de bioetanol?

Una vez instalada la chimenea, ya sólo nos queda disfrutar de ella. Para ello, el funcionamiento es muy sencillo. Vierte el bioetanol en el quemador de la biochemenea y enciéndelo con un mechero. Transcurridos unos segundos podrás ver como aparecen las llamas. A medida que el quemador y el combustible aumenten la temperatura de la sala, las llamas serán cada vez más intensas.

Si estás preocupado por los gases o moléculas contaminantes que desprenda la estufa, no debes preocuparte, ya que tan sólo produce una cantidad insignificante de CO2 y agua. El dióxido de carbono lo puedes disolver fácilmente abriendo la ventana durante un par de minutos.

Calentando la estancia

Cuando el combustible se quema, genera una agradable temperatura que se distribuye a lo largo de nuestra estancia. La potencia calorífica dependerá del tipo y modelo de biochimenea que tengamos. En función de esta potencia, la superficie a calentar puede ser mayor o menor. 

Las estufas tienen una autonomía variable. Éstas oscilan alrededor de 3-6 horas, dependiendo del depósito de combustible que tengamos. 

Si debes salir o quieres apagar la chimenea de etanol antes de que se consuma todo el combustible, no hay problema. Cierra la tapa que tiene incrustada y en apenas unos segundo, la llama se apagará, ya que no le llegará el oxígeno necesario para que siga ardiendo. 

Y hasta aquí nuestra guía de funcionamiento de las biochimeneas. Si te siguen surgiendo respecto a cómo funcionan, te sugiero que nos contactes a través del formulario.